El Pentágono cree que no es coincidencia que el grupo Estado Islámico (EI) vista a los rehenes que va ejecutar con uniformes de color naranja, similares a los que EE. UU. utiliza en Guantánamo, dijo un alto funcionario al abogar ante el congreso por el cierre del penal.

Brian McKeon, adjunto del secretario de Defensa, recordó que el presidente Barack Obama calificó tiempo atrás el cierre de la prisión ubicada en Cuba como un “imperativo de seguridad nacional” en razón de su “uso por parte de los extremistas violentos para provocar a las poblaciones locales”.

“No es coincidencia que los recientes videos del EI muestren la brutal muerte de un piloto jordano quemado vivo y la ejecución salvaje de un rehén japonés”, ambos “con un uniforme anaranjado, generalmente conocido como símbolo del centro de detención de Guantánamo”, declaró ante la Comisión de las Fuerzas Armadas del Senado.

Todas las víctimas de los yihadistas del EI hasta el momento fueron mostradas vestidas de naranja antes de su decapitación. Esta vestimenta fue utilizada por los primeros hombres encarcelados en Guantánamo en 2002, pero en la actualidad está reservada a los detenidos desobedientes.

Varias personas vestidas de naranja interrumpieron la audiencia dedicada al futuro de la prisión. Esta fue organizada poco antes de que dos senadores presentaran una propuesta de ley para bloquear la liberación de detenidos de Guantánamo y el cierre de la prisión.

Nicholas Rasmussen, director del Centro Nacional de Contraterrorismo, dijo además que Guantánamo sirve como herramienta de propaganda yihadista. Los servicios de Inteligencia han constatado la “presencia significativas” de alusiones a la prisión inaugurada por el entonces presidente George W. Bush en la propaganda yihadista del EI pero también de otros grupos extremistas, explicó.