Estas son algunas de las claves para analizar este fenómeno económico, que, entre otras consecuencias, ha hecho que el precio de los combustibles esté muy por debajo de lo que los usuarios consideran regular:

1) Escasa inversión en las exploraciones

Aun a pesar de la existencia de nuevos proyectos, por ejemplo en el Golfo de México y en Canadá, hay señales de que la escasa inversión en descubrir nuevos yacimientos ha ralentizado las inversiones en Estados Unidos y en otros países productores de crudo y, por ende, baja el costo de los combustibles.

2) Estados Unidos y la UE le levantan el embargo a Irán

Washington y la Unión Europea (UE) le retiraron las sanciones económicas hace una semana a Teherán, después de que el Organismo Internacional de la Energía Atómica confirmara que Irán redujo su plan nuclear, acordado con EE. UU. entre otros países, lo que aumentó las ventas iraníes del crudo.

3) Los mercados emergentes se desploman

Numerosos países emergentes, en cuenta Brasil, Venezuela, Colombia y Rusia, este último pese a sus problemas económicos, basan gran parte de su economía en exportaciones de energía, pero la recesión en Brasil y el desplome del rublo, la divisa rusa, golpea las relaciones comerciales con potencias como Estados Unidos.

4) Aumenta la producción local del crudo en EE. UU.
La producción doméstica de petróleo en Estados Unidos se ha casi duplicado durante los últimos años, lo que ha provocado que el crudo saudita, nigeriano o argelino deba buscar nuevos mercados en Asia, por lo cual los productores se ven obligados a reducir los costos para seguir en el país norteamericano.

5) Las presiones políticas alimentan la especulación
Aunque parezcan teorías de conspiración, es un hecho que ejecutivos del rubro energético aseguran que Arabia Saudita y Estados Unidos buscan desincentivar la economía de países como Rusia e Irán, un fenómeno que basta para que dos naciones productoras de petróleo reduzcan el costo del crudo.