Autoridades francesas han implementado drásticas medidas para luchar contra un fuerte problema de contaminación que afecta a París y 22 suburbios cercanos desde hace siete días.

Este lunes solo los automovilistas cuyas placas patente terminen en número impar tienen permitido conducir por las carreteras de la ciudad. El transporte público será gratuito y se aplicarán programas de uso compartido de coches y bicicletas.

La normativa municipal puesta en marcha en la capital de Francia ha hecho excepciones con los vehículos eléctricos e híbridos y los taxis. El resto de los automóviles deben transportar al menos a tres personas.

La ciudad tuvo un aumento severo en la contaminación ambiental desde el miércoles de la semana pasada. El límite permitido por las autoridades francesas es de 50 microgramos por metro cúbico de aire. Durante el fin de semana las mediciones realizadas por Airparif llegaron a marcar hasta 83 microgramos. Se espera que este lunes se situe en 80 microgramos.

Se están movilizando cerca de 750 agentes de la policía en la ciudad y sus suburbios para hacer cumplir las restricciones de tráfico que entraron en vigor a las 05:30 hora local, informó el periódico "Le Monde". A mitad de la jornada, la prefectura de París registro 2.803 violaciones en el dispositivo.

Además de París, otras ciudades del norte de Francia están imponiendo restricciones similares. En la galería podrán encontrar fotografías de París bajo los efectos de la contaminación.