A pesar de los escándalos policiales en Estados Unidos que muchas veces dañan su imagen, esta vez un policía de Kansas, Texas, quiso demostrar una actitud contraria.

Sara Robinson, una mujer de escasos recursos, pensó que iba ir a la cárcel, después de que fue sorprendida robando distintos accesorios para sus hijas en una cadena de supermercados.

Robinson se encontraba en una situación económica desesperada, por esa razón optó por robar. Sin embargo, cuando el policía de Roeland Park, Mark Engravalle llegó al lugar, se percató del porqué la mujer estaba robando.

Engravalle le dio una citación a la mujer por cometer un delito menor, pero después llevó a las pequeñas de Robinson dentro de la tienda, a quienes les compró ropa, zapatos y pañales que necesitaban.

Según el oficial John Demoss, Engravalle tiene dos hijos, lo que ocasionó que tomará en cuenta a las pequeñas de la mujer. Su buen corazón no terminó ahí, ya que también les ayudó a conseguir un lugar donde vivir, pues estas vivían en un auto.

Desde el incidente, la Policía y la gente esta buscando la manera de apoyar a la mujer y sus hijas. "No hay palabras suficientes en el mundo para agradecerle lo suficiente", dijo Robinson. "Mis niñas y yo estamos en deuda con él para siempre”, informó la cadena de televisión estadounidense “ABC”.