Los piratas informáticos que atacaron la base de datos de Sony Pictures evocaron los ataques del 11 de septiembre de 2001 en su última amenaza a los estudios de cine, para que no estrenen en Navidad una comedia sobre el asesinato del líder norcoreano.

La portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, señaló que las autoridades desconocen la procedencia de las advertencias, pero que el filme “no es un documental sobre la relación” entre Washington y Pyongyang.

“No sabemos cuál es la fuente (de estas amenazas). Pero es importante subrayar que no hay información creíble para respaldarlas”, explicó Psaki en declaraciones a la cadena “CNN”.

Por precaución, los protagonistas de la película de la discordia “The Interview” (“Una loca entrevista”, en Latinoamérica), James Franco y Seth Rogen, cancelaron sus apariciones públicas ante estas nuevas intimidaciones, según le confirmaron sus representantes al canal “ABC”. El autodenominado grupo GOP o Guardianes de la Paz (Guardians of Peace, en inglés), que reivindica el ciberataque perpetrado el 24 de noviembre, anunció el inicio de una nueva ola de filtraciones como un “regalo de Navidad” anticipado.