Este lunes se dio a conocer un artículo del escritor y periodista Michael Gross en The Daily Beast, que exhibió públicamente la "peor cara" del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump.

En el artículo, Gross comparte que el magnate pasó por una época llena de excesos, cuando era propietario de una agencia de modelos. Según su reporte, Trump "utilizaba a las jóvenes como una especie de moneda para hacer negocios con sus socios".

Incluso, mencionó que entre periodistas corrió rumores para repartir entre ellos sus propias "hazañas sexuales".

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El controvertido republicano fue anfitrión de las fiestas más extremas en los 90. En esa época, "sus amigos ricos" eran grandes apostadores en casinos y potenciales compradores de condominios de Trump.

Además, incluyó que en tales eventos (realizados con regularidad en el Hotel Plaza), Trump contaba con drogas ilegales y mujeres jóvenes. Dentro de este nuevo informe, sale a la luz la fijación del candidato estadounidense hacia las jovencitas.

En la información que detalla Michael, comparte que algunos de los asistentes de esas fiestas reafirmaron los excesos de Trump en compañía de jóvenes modelos.

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Respecto a Michael Gross y Donald Trump

Michael es un investigador, escritor y periodista especializado en la carrera de Donald Trump desde 1985. "Empecé a cubrir a Donald Trump desde 1985, cuando trabajaba en The New York Times", dice.

También ha escrito libros respecto a la industria inmobiliaria ("740 Park The Story Richest Apartment Building") y el modelaje ("Model: The Ugly Business of Beautiful Women"). En ellos cita la participación de Donald en dichos campos.

Finalmente, expuso que Trump se ha comprometido a demandar a las personas que presenten acusaciones "de su mal comportamiento" en las últimas semanas.

"Uno de los dos hombres con los que hablé, un fotógrafo de moda, solicitó el anonimato porque ha engendrado varios hijos desde sus días alocados al lado de Trump; no quiere que su pasado sea expuesto; no hay ninguna ventaja para mí", dijo. Pero aclaró que las chicas accedían a lo que Trump pidiera suponiendo que obtendrían algo a cambio.

Entre una de las declaraciones más fuertes, el escritor compadece a los hijos de Trump: "Lo siento, Ivanka, de verdad; porque tu madre te crió bien y no te puedo culpar por apoyar a tu padre (…)". "Pero aquí está la triste verdad: Tu padre no es un perro. Es un cerdo", concluye.