El próximo lunes el gobierno de París comenzará a cortar los miles de candados que adornan el Pont des Arts, un puente peatonal sobre el río Sena, con la intención de poner fin a la tendencia popular de los turistas quienes los colocan como símbolos de amor.

"Es una catástrofe para el puente," dijo la portavoz de la alcaldía Barbara Atlan. "Tenemos que preservar el patrimonio".

La tendencia se arraigó primero en el Pont des Arts, pero se ha extendido rápidamente y los turistas colocan los candados en cualquier puente, acción que preocupa al gobierno.

El hábito se ha convertido parte de la ruta turística de París, pero ha provocado el enojo de muchos ciudadanos, consternados por la desfiguración de los puentes.

El ayuntamiento calcula que el peso de una rejilla de tres metros con todo y candados es de al menos 500 kilogramos. Con esas medidas y ese peso hay otras 112 vallas, lo que representa cuatro veces el limite de carga permitido en el puente Pont des Arts.

La ciudad finalmente reemplazar los paneles de parrilla en el Pont des Arts con paneles de vidrio donde colocar candados será imposible, informó el periódico estadounidense “WJS”.