El papa Francisco en conferencia de prensa de regreso Roma tras su gira por Sudamérica habló acerca del polémico crucifijo que le obsequió el presidente boliviano, el cual tenía una hoz y un martillo.

El Pontífice aseguró que el crucifijo lo llevó con él. El regalo desató una ola de críticas en las que se acusó al presidente de Bolivia, Evo Morales, de haber obsequiado una “monstruosidad”, que ofendió y causó la molestia del papa Francisco.

Sin embargo, según el religioso, ninguna de las dos acusaciones es verdad. “Entiendo esta obra, la considero una expresión de arte de protesta, para mí no fue una ofensa, lo digo para que no haya opiniones equivocadas. La llevo conmigo al Vaticano”, dijo el Papa acerca del regalo.

El papa también expresó que el presidente boliviano lo hizo con buena voluntad y con la intención de darle un gusto.