La policía de Cincinnati, Estados Unidos, ha decidido abrir una investigación contra los padres del niño de tres años que cayó dentro de la jaula del gorila Harambe, el cual fue sacrificado el pasado fin de semana para salvar la vida del menor.

Las autoridades señalaron que están investigando las acciones de los padres y si estas condujeron al accidente. De acuerdo con el portal de noticias TMZ, la pareja podría ser acusada de algún crimen.

Activistas y distintas personas alrededor del mundo han tachado de negligente e irresponsable a Michelle Gregg, madre del menor, quien estaba con el pequeño cuando ocurrió el incidente. Muchos la culpan del lamentable desenlace del gorila que habitaba en el Zoológico de Cincinnati.

Sin embargo, la investigación también recaerá sobre Deonne Dickerson, padre del pequeño.