La oposición venezolana impulsará un referendo revocatorio y una enmienda constitucional para sacar del poder al presidente Nicolás Maduro, simultáneamente con una gran movilización popular que exija su renuncia, una estrategia que busca contrarrestar un bloqueo de la justicia, acusada de servir al gobierno.

Dos meses después de asumir el control del Parlamento por primera vez en 17 años de hegemonía chavista, la opositora Mesa de la Unidad Democrática anunció su decisión de convocar al "movimiento de presión popular más grande que haya existido" para activar "todos los mecanismos de cambio".

En conferencia de prensa, el secretario de la coalición opositora, Jesús Torrealba, leyó la "Hoja de ruta de cambio 2016" de tres vías: presionar la renuncia de Maduro, aprobar una enmienda constitucional "para reducir el mandato presidencial y lograr elecciones este año", e "iniciar el proceso para el referendo revocatorio".

El mandatario socialista, elegido en abril de 2013 para un periodo de seis años, respondió al desafío de la oposición: "¡Ustedes no salen de Maduro, porque Maduro no es maduro, Maduro es pueblo y es revolución! ¿qué parte de esto no han entendido?"