Albert Einstein tenía razón sobre las ondas gravitacionales; así lo dio a conocer el proyecto LIGO (Laser Interferometer Gravitational Wave Observatory) conformado por más de mil científicos por medio de un informe publicado en la revista “Psysical Review Letters”. 

Fue en 1915 cuando Einstein formuló su Teoría de la Relatividad General y solamente falta comprobar su hipótesis sobre la existencia de las ondas gravitacionales. 

De acuerdo con la Universidad de las Islas Baleares de España (una de las instituciones dentro del proyecto LIGO), las ondas gravitacionales son, de forma metafórica, las olas en el océano cósmico. Según Einstein, los objetos que se mueven en el Universo producen ondulaciones en el espacio-tiempo; una especie de tejido en el que se desarrollan todos los eventos del Universo, las cuales se propagan por el espacio. 

El haber confirmado su existencia, ayuda a entender los mecanismos por los que suceden algunos de los sucesos más violentos del Cosmos; tales como las colisiones entre agujeros negros o las explosiones de estrellas. 

De acuerdo con “The New York Times”, tan solo la Fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos destinó más de mil 100 millones de dólares durante más de 40 años para comprobar la existencia de las ondas gravitacionales.