Al menos ocho migrantes murieron y muchos otros se hallan desaparecidos en dos de los últimos dramas registrados en el Mediterráneo, anunciaron este martes los guardacostas y una ONG.

Un navío de los guardacostas italianos recuperó siete migrantes muertos en una lancha neumática. Un barco de la ONG maltesa Moas encontró un muerto en otra lancha, en la cual los supervivientes dieron cuenta de "numerosos desaparecidos".

Este drama se suma a la semana negra que acaba de pasar, marcada por la muerte de al menos 18 personas y 340 desaparecidos.

En total han muerto al menos 4.655 migrantes este año, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Unas 11 embarcaciones estuvieron involucradas en la operación que inició la noche del lunes y terminó el martes mediodía, entre ellas un barco de madera cargado con 450 a 500 personas, varias lanchas neumáticas y al menos dos pequeñas canoas de madera con decenas de personas a bordo.

Los equipos de rescate descubrieron pocas horas después de concluida la operación otro embarcación medio hundida con a bordo decenas de personas que pasaron horas en el agua.

"Los médicos lograron reanimar a varias personas que se encontraban en estado de hipotermia, pero para una de ellas ya era demasiado tarde", contó a la AFP María Teresa Sette, portavoz de la organización humanitaria Moas, la cual dispuso la evacuación médica inmediata para varios sobrevivientes.

Los migrantes, aún trastornados, contaron que asistieron a la muerte de numerosos compañeros de viaje que se ahogaron ante ellos.

La organización no ha podido determinar todavía el número de desaparecidos.

De acuerdo con los datos de la Cruz Roja Italiana, que proporciona asistencia médica desde el buque Respuesta, los sobrevivientes son sirios, palestinos, del Sudán y Líbano y entre ellos figura una niña que perdió a la madre.

No se conocen más detalles sobre la embarcación, donde la Guardia Costera italiana descubrió otras víctimas.

"Los contrabandistas envían a los emigrantes en todo tipo de barcos, se trata de una verdadera ruleta rusa", lamentó Sette.