La cifra de víctimas fatales por el terremoto de 7.8 grados que el sábado golpeó Nepal, sigue en aumento.

Un total de cuatro mil personas ha muerto y las autoridades alertan que la cantidad podría aumentar, según informes de Brad Kerner, trabajador de la asociación Save the Children.

Los equipos de rescate no han podido llegar a los sitios más afectados de las zonas montañosas, ubicados al oeste del país, principalmente por las lluvias.

Según informes del Centro Nacional de Operaciones de Emergencia, más de siete mil 119 personas han resultado heridas. Algunas de ellas se encuentran en Katmandú, capital de Nepal, los cuales se encuentran durmiendo en la calles esperando ser atendidos, debido a la insuficiencia de medios y saturación de los hospitales.

“Los recursos básicos son lo que se necesitan inmediatamente en Nepal” dijo Brad Kerner, al periódico periódico estadounidense New York Times.

Según información publicada por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGA, por sus siglas en ingles), el sismo se registró a las 06:11 GMT, y su epicentro se localizó a 81 kilómetros al noroeste de la capital, Katmandú, y a una profundidad de 15 kilómetros.