El gobierno de Vladimir Putin estableció otra de sus polémicas políticas hacia la comunidad lésbico-gay. Ahora, las personas transexuales y transgénero han sido incluidas en la lista de aquellos que no califican para poder obtener una licencia de conducir. ¿La razón? Las autoridades lo consideran "desorden mental".

La Unión de Conductores Profesionales apoyó este movimiento: "Tenemos muchas muertes en los caminos y creo que aplicar algunos requerimentos médicos está totalmente justificado", aseguró Alexander Kotov, representante del organismo.

Sin embargo, la Asociación de Abogados para los Derechos Humanos de Rusia calificó la medida de "discriminatoria".

Las políticas de Rusia hacia la comunidad lésbico-gay han acaparado las primeras planas desde que en 2013 se volvió ilegal "promocionar los estilos de vida no tradicionales".