"No se arruguen" y "promuevan la amistad social", fue el pedido que el papa Francisco hizo a la juventud cubana. 

Entre la llovizna que acompañó la tarde en La Habana, el Sumo Pontífice respondió a la lealtad demostrada por cientos de jóvenes que le esperaron durante más de tres horas frente al Centro Cultural padre Félix Varela. 

El papa les habló de los sueños y la esperanza. Reflexionó sobre el daño que causa la cultura del descarte, el desempleo juvenil y la falta de diálogo social.

"Estamos matando la capacidad de unir, estamos matando la amistad social. Eso es lo que les pido a ustedes hoy, sean capaces de crear la amistad social", dijo Francisco. También les exhortó a no encerrarse en los "conventillos de las ideologías" que separan, sino aprender a dialogar, porque la incapacidad de hablar destruye, insistió.

"Jóvenes cubanos, aunque piense diferente, aunque tengan sus puntos de vista diferente, quiero que vayan acompañados, juntos buscando la esperanza, buscando el futuro y la nobleza de la paz", instó el líder católico.

En tono coloquial, los invitó a no "arrugarse", sino a soñar por un futuro que cuide del bien común y prometedor para la juventud, como lo expresó Leonardo Fernández, el joven que le dio la bienvenida a Francisco. 

Como acostumbra a hacer, Francisco se despidió de los jóvenes pidiéndoles que recen por él. "Y si alguno de ustedes no es creyente y no puedes rezar, que al menos me desee cosas buenas".