Sebastián Marroquín lleva un rosario negro consigo, lo trae colocado las 24 horas del día como un escudo. El hijo del narcotraficante Pablo Escobar está en Guadalajara para presentar su libro Pablo Escobar: Mi padre en el marco del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG).


Todos los hijos tenemos derecho de amar y respetar a nuestros padres. Creo que hay que tener prudencia, por el poder que implica el contar historias como el personaje de mi padre. No hay que glorificarlo. Mi compromiso con la gente que lee mis historias, es acercarle un mensaje conduntende, que personajes como mi padre, sí deben de ser conocidos pero no deben ser imitados”, comentó Sebastian, quien desde hace 20 años vive en Buenos Aires, Argentina.


Consciente de quién fue su padre no sólo en Colombia, sino en el mundo, el autor reconoció que no se identifica con el dicho: “De tal palo, tal astilla”.


“Desde el  momento que visitaba a mi padre en la cárcel preservaba la esperanza que iba a pagar sus deudas con la sociedad, pero también de mantener vivo el afecto por él, pero nunca fui ciego de mirar la violencia que proponía, que no debía ser imitada. En el libro hay archivos personales, y cualquiera que diga que conoce la historia fea de mi padre... está mintiendo, porque ni yo -que soy su hijo- vi todos sus momentos, fue una investigación y el resultado está en el libro de casi 500 páginas. Me tiene contento que  mucha gente quiera leerlo”.


Sebastian Marroquín no está de acuerdo en las historias que se llevan al cine sobre la memoria de su padre.


“En todas las películas no estoy de acuerdo, porque están utilizando la imagen de mi padre para vender entradas de cine, para dar mensajes ambiguos, para contar historias que no vivimos, sentimos, sufrimos y para dejar un mensaje, una  incitación para los jóvenes para convertirse en personajes como mi padre. Me parece una irresponsabilidad -de parte de productores y directores, que se utilicen historias de mi padre, que no son de él, sólo para vender”, concluyó.

El libro ya está en venta en Latinoamérica, en físico y en las plataformas digitales. En abril llegará a Portugal, y en junio a Brasil traducido al portugués.