Un niño de un año de edad recibió un disparo en la cabeza, después de que su hermano de tres años, accionara un arma de fuego en Ohio, Estados Unidos.

"Es un día triste para Cleveland", comentó a medios locales el jefe policiaco, Calvin Williams, quien añadió: "La fascinación que tenemos por las armas tiene que terminar. Esta es la pérdida inútil de una vida".

Las autoridades no informaron los datos exactos de este incidente, sin embargo, se sabe que al menos un adulto se encontraba en el hogar, según lo comentado por el propio Williams, informó el periódico irlandés Independent.