Un oficial de policía encontró a un pequeño de siete años que intentaba vender su oso de peluche para poder comprar comida, frente a una farmacia local, reportan varios medios estadounidenses.

“Rompió mi corazón”, narró el oficial Steve Dunham al canal WLWT. El policía explicó que el niño le aseguró que tenía varios días sin comer y que por eso intentaba vender a su “esponjoso animal”.

Dos agentes se dirigieron a la casa donde el niño indicó que vivía mientras que el agente Dunham lo llevó a un restaurante de comida rápida.

Los agentes encontraron a la familia viviendo entre “basura, orines de gato y botellas de licor”.

Ahora los padres enfrentarán cargos por las condiciones que propician para sus cinco hijos.

Según el reporte policial, la vivienda representa un riesgo para la salud y seguridad de los menores, ya que encontraron alimentos en mal estado e insectos por toda la casa. Además por no atender que el menor de siete años estuviera en la calle intentando realizar una venta.

El niño de siete años, junto con otros de entre 11 y 17, fueron llevados con familiares. Sus padres, Tammy y Michael Bethel enfrentarán juicio en septiembre.