Un fotoperiodista de guerra solo quería retratar la realidad que viven los niños en ese país, lo que nunca se imaginó, según varios medios internacionales, es que la pequeña iba a pensar que la estaban apuntando con un arma. 

Esta imagen ha dado la vuelta al mundo en pocas horas. 

La fotografía es un ejemplo de una niñez que quedará marcada de por vida por la violencia que rodea la guerra. 

Millones de niños son afectados por la guerra en Siria desde hace cinco años. Asimismo, miles de ellos huyen de su país y solicitan asilo a naciones desarrolladas tras haber quedado en orfandad a consecuencia del conflicto.