Sisa Abu Daooh tiene 65 años y 43 de ellos los pasó disfrazada de hombre. Todo para mantener a su familia en un lugar donde las mujeres viudas no tienen oportunidades de absolutamente nada. En Luxor (Egipto), en su época, era impensable que una mujer trabajara.

Sisa quedó viuda cuando solo tenía 6 meses de embarazo. Vivía en una comunidad conservadora de su ciudad. No quería casarse tampoco por obligación, como querían sus hermanos. Por eso decidió afeitar su cabeza y vestirse como hombre. Salió a conseguir empleo como cargadora de ladrillos. Y con esto vivió una libertad que no había conocido antes: ya no era acosada por los hombres y ganaba su propio dinero. De hecho, afirma que pasará el resto de su vida vestida como hombre, ahora que reveló su verdadero género.

La mujer ignoró la furia de su familia cuando dijo que no se quería casar. Siguió con sus dos empleos. "Yo haría cualquier cosa por mi hija", afirmó. "No podía ni leer ni escribir, ¿qué podía hacer?". Sin embargo, Sisa afirmó que nunca mintió sobre su género y cuando le preguntaban, ella admitía que era una mujer. Trató de salirse de su disfraz cuando se casó su hija, pero su yerno estaba enfermo y por eso no pudo conseguir trabajo. Por esta razón tuvo que revelar su género hasta esta época.

Por eso, ella recibió un premio por su sacrificio por parte del gobierno local. También conoció al presidente de su país, quien le dio un reconocimiento por sus más de 40 años de sacrificio, reportó el periódico The New York Times.

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