Una madre de dos niños ha descrito cómo sobrevivió una noche en el bosque de Nueva Zelanda por beber su propia leche materna.

Susan O'Brien, de 29 años, tomó un giro equivocado durante una carrera de 20 kilómetros, lo que desató una búsqueda masiva cuando se hizo evidente que no había terminado la prueba ejecutada en el bosque de Rimutaka.

Estoy amantando a mi bebé, así que tome un poco de mi leche. Pensé que eso me ayudaría a seguir adelante” dijo O'Brien.

Ella agregó que cavó un agujero en el suelo del bosque y se cubrió con la suciedad para mantenerse caliente durante la noche. "Yo seguía arrojando tierra sobre mí hasta que escuché algo y grité por ayuda".

O'Brien dijo que estaba convencida de que iba a morir durante la noche y que lo único que hacía era pensar en su familia para pasar el tiempo.

Pero el equipo de rescate de Westpac encontró a O'Brien a un kilómetro y medio de Haurangi Hutt, en el valle de Orongorongo.

Asimismo, ante este caso, expertos dijeron que el haber bebido su propia leche fue una de las mejores ideas para mantener una buena energía, informó el periódico neozelandés NZ Herald.