Japón celebra el Hina Matsuri o festival de la muñecas, una antigua tradición que llena de colorido las calles de la ciudad.

En este día las chicas muestran sus colecciones de muñecas en miniaturas, pero no son con las que juegan, sino aquellas que se heredan de madre a hija.

Por lo regular, las personas visten a las pequeñas figuras con kimono y las acompañan con diversos accesorios como instrumentos y muebles dotándolas de una personalidad única.

Después las muñecas se exhiben en una escalera con gradas o estantes cubiertos con tela de seda roja. Así, suelen representarse en la parte superior a la muñeca emperatriz y al emperador; y en la parte de abajo, la corte con sus damas, ministros y funcionarios.

En esta antigua tradición, las familias piden por la felicidad de sus hijas y oran para que crezcan sanas y hermosas.

Asimismo es una forma de protegerse de los malos espíritus, ya que según las creencias, las muñecas actúan como un encanto. Sin embargo, también los japoneses tienen una superstición sobre el Hina Matsuri, si una chica no quita sus muñecas inmediatamente después del festival, ella no se casa.