En medio de gritos de “no están solos”, por parte de mujeres, abuelas, universitarias, niños, trabajadores y señores, padres de los 43 normalistas desaparecidos hace cuatro meses tras un enfrentamiento con policías de Iguala, advirtieron que no permitirán que se efectúen las elecciones en Guerrero el 7 de junio próximo porque no saben del paradero de sus hijos.


Los familiares de los estudiantes de Ayotzinapa, organizaciones sociales, universidades privadas y públicas marcharon de manera intermitente por casi 10 horas, dado que desde las 9:00 horas se congregaron en cuatro puntos de la Ciudad de México –en las estaciones de metro Indios Verdes, Auditorio Nacional, General Anaya y Zaragoza– hasta culminar con un mitin en el Zócalo, alrededor de las 19:00 horas.

En el discurso, los padres de familia exigieron al Gobierno federal que se investigue a los militares del 27 Batallón Militar de Iguala, dado que se presume que los estudiantes están escondidos en dicha base de las fuerzas castrenses.

Además, expresaron que no creen en las versiones que ha emitido la Procuraduría General de la República (PGR) sobre la búsqueda de sus hijos o la identificación de los restos llevados a examinar por peritos forenses a la Universidad de Innsbruck, en Austria.

A diferencia de otras marchas que han formado parte de la ya conocida Acción Global por Ayotzinapa, esta no culminó con disturbios por parte de grupos de anarquistas embozados o encapuchados.

Ello pese a que en algunos puntos de avenida Paseo de la Reforma o en el Centro Histórico se pudo ver que dejaron pintas en algunos comercios.

El Gobierno del Distrito Federal estimó que participaron 15 mil personas en la marcha.

En la galería de arriba encontrarán imágenes del evento.