La canciller alemana, Angela Merkel y el Presidente de Francia, François Hollande, se reunieron en Kiev con el mandatario ucraniano, Petro Poroshenko y le presentaron una nueva iniciativa de paz, la cual también examinarán con el presidente ruso, Vladimir Putin.

El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Pavlo Klimkin, afirmó en Twitter que los líderes habían discutido "medidas para que el acuerdo de Minsk pueda llevarse a cabo". Un alto el fuego firmado  en septiembre suspendió por un tiempo los enfrentamientos, pero nunca se ha respetado del todo.

De acuerdo, al sitio británico The Guardian, la decisión repentina de ambos líderes de viajar a Moscú se debe al incremento del número de muertos en dicha guerra y ante las  sospechas de que el Kremlin estaba tratando de dividir Europa, ya que Putin ha hecho caso omiso a las "iniciativas" de los líderes europeos en los últimos días.

Con este viaje, Merkel y Hollande tienen la esperanza de que la paz se concrete en Ucrania y así parar el derramamiento de sangre.