Ciento cincuenta personas han resultado heridas, ocho de ellas se encuentran en estado grave, después de que la policía brasileña, reprimiera una manifestación de profesores en Curitiba, capital del estado de Paraná al sur de Brasil.

Los profesores trataron de impedir una votación en la Asamblea Legislativa regional de un proyecto de ley que modifica el sistema de pensiones de los trabajadores públicos de Paraná, apoyados por sindicatos de educación primaria, secundaria y Universidad.

El gobernador de Paraná, Carlos Alberto Richa, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) movilizó a la Policía Militar para impedirles la entrada.

Los agentes arrojaron pelotas de goma, bombas de gas lacrimógeno y agua para dispersar a los manifestantes, que lanzaban piedras.

El alcalde de Curitiba, Gustavo Fruet, en Facebook anunció que se desalojó a todos los funcionarios públicos que trabajan en el edificio del Ayuntamiento, cerca del lugar de la confrontación, para acoger a los heridos.

El proyecto fue aprobado por la tarde, con 30 votos a favor y 21 en contra. Los legisladores cerraron la sesión y abrir un nueva extraordinaria. El proyecto de ley pasa ahora a la sanción del gobernador Richa (PSDB), según informes del periódico brasileño O GLOBO.