La participación del presidente Nicolás Maduro en el diálogo entre presidentes durante la VII Cumbre de las Américas se vio muy emotiva.

Maduro lamentó que el presidente Obama no estuviera presente en ese momento, pues afirmó que lo respeta a pesar de que según el mandatario le ha faltado el respeto a su país.

Pidió al presidente Obama que derogue el decreto contra Venezuela, además de que declare que el país no es una amenaza.

El mandatario aseguró estar dispuesto hablar sobre el tema, pero afirmó que ha mandado mensajes y que ha llamado al gobierno de Estados Unidos durante dos años y no ha recibido respuesta.

“Yo respeto, pero no confío en usted presidente Obama. Yo le extiendo mi mano para que resolvamos las diferencias que tengamos”.

Confirmó que Venezuela no es un país antiestadounidense, que su nación está interesada y desea un futuro con los Estados Unidos. “Nosotros no somos antiestadounidenses, somos antiimperialistas".

También aclaró que para Venezuela la historia es una fuerza de vida y que el país se encuentra orgulloso de su historia pues no tiene una mala historia como Estados Unidos.

“No tenemos una historia oscura, por que nosotros no hemos matado ni bombardeado otras naciones”

El presidente Maduro afirmó que algunos medios de comunicación ocultaron y desvirtuaron información respecto a las actividades políticas de presidente Hugo Chávez.

Por esa razón espera que con la situación actual de su país los medios de comunicación no desvirtúen la imagen del territorio. Hizo principal referencia a un canal de televisión estadounidense.

El mandatario también solicitó una disculpa de parte del presidente Obama al gobierno de Panamá, principalmente a la región de El Chorrillo e informó la entrega de la carta del comité de víctimas de dicha región al gobierno de Estados Unidos.

Para finalizar aseguró que su país está buscando abrir las puerta a una nueva era y que por eso se encuentra en la VII Cumbre de las Américas.