Una madre de un niño con enfermedad terminal pidió a los trabajadores de su escuela que no lo resucitaran en caso de que este sufriera un paro cardíaco.

Como la institución se negó, la mujer sacó a su hijo de la escuela.

Rene Hoover, de 41 años, de Alabama, Estados Unidos, tiene este deseo debido a que su hijo Alex de 14 años nació con problemas estenosis de la válvula aórtica, una afección cardíaca terminal.

Hoover explicó a la televisora “WAFF 48” que la condición del joven empeoró, por esa razón los médicos le explicaron que en caso de vivir una falla en el corazón la medida más humana es dejarlo ir.

Por esa razón, la mujer elaboró un documento legal conocido como directiva médica anticipada para asegurar que su hijo no sea revivido, pero la junta escolar dijo que no pueden seguir esta orden.

"Echa de menos la escuela. Echa de menos a sus maestros. Echa de menos a sus amigos", dijo Rene Hoover. Sin embargo, no permitirá que su hijo regrese si sus deseos no se cumplen.