La Policía de Japón arrestó a una madre, identificada como Yuko Ogata, luego de que obligara a su hija a comerse 30 peces dorados.

De acuerdo al informe de las autoridades, recogido por AFP, los hechos ocurrieron en junio del año pasado, en la región de Fukuoka, en el suroeste del país. La víctima tiene ahora 17 años.

El informe también señala que la mujer consideraba que la menor no cuidaba a los peces, por lo que decidió castigarla obligándola a comérselos, uno a uno.

La mujer y su pareja, un hombre identificado como Takeshi Egami, ya habían sido detenidos en al menos tres ocasiones el año pasado: una por atar a la joven a la cama con una cuerda, otra por golpearle la cara y otra por quemarle la lengua con un cigarrillo.

Según el ministerio de Salud de Japón, los servicios de protección de la infancia registraron 89 mil denuncias de abuso infantil entre marzo de 2014 y marzo de 2015, un número récord.