Más de tres mil 300 personas salieron la madrugada del martes de sus hogares para ser evacuadas luego de la alerta por la erupción del Volcán Villarrica. Sin embargo, esta no es la primera vez que el macizo pone en alerta a los chilenos.

Por lo menos en los últimos 66 años, el Villarrica o Ruka Pillán, uno de los más activos del país ha hecho erupción siete veces. Gina Moreno, habitante de Pucón, estuvo en la emergencia del año ’71, una de las más destructivas y donde fallecieron 25 personas.

La tragedia se produjo por el paso de uno de los lahares, de diez metros de espesor y 200 de ancho, que bajó hacia el lago Calafquén, arrasando todo a su paso. Pequeños poblados como Coñaripe, Pucura, Traitraico, Quilentué, Llauquén, Challupén y Llanahue sufrieron sus consecuencias. Miles de personas fueron evacuadas.

“Fue un 31 de diciembre y era pleno año nuevo, yo tenía doce años pero me acuerdo perfectamente y el volcán tenía mucha nieve en ese tiempo todavía, así que arrasó con todo y llegó hasta más abajo del aeropuerto (de Pucón) la lava, por el lado de la carretera. Arrasó con árboles, con todo”, recuerda Gina.

“Ese año hubo personas fallecidas. Había una casa donde está el colegio Pucón ahora que era de tres pisos, nosotros fuimos al a otro día, cuando pasó todo y a esa casa se le veía la punta del techo, la punta, de los tres pisos, así que imagínese la fiereza de la lava,
unas rocas que salía gigantes”, relata.

La habitante de Pucón cuenta además que en esa oportunidad, a diferencia de lo ocurrido durante la madrugada del martes, “era impresionante la fiereza y las alturas del fuego, de la lava que saltaba, el ruido que traía el 71 era aterrador, porque ahí se sentía el ruido de cómo venía la lava bajando del volcán”.

Las otras erupciones

Según los registros, en abril de 1948 comenzó a aumentar su actividad y el 18 de octubre de ese año finalmente  hizo crisis con una gran explosión y con la formación de un enorme hongo. Las localidades de Voipir y Molco Alto fueron las más afectadas y hubo cerca de 50 víctimas, entre muertos y desaparecidos. Tres meses después, el 1 de enero de 1949 nuevamente se registró una situación de emergencia cuando la pluma eruptiva alcanzó un techo de unos 9 kilómetros proyectándose hacia el este.

En tanto, el 2 de marzo de 1964 el volcán registró una nueva actividad la que destruyó el 50% del poblado de Coñaripe. Un lahar barrió, durante dos horas, casas, hoteles, ganado, sembrados, vehículos y maquinarias de este pueblo de mil habitantes. Sólo dos cadáveres, de las 22 víctimas reportadas, fueron recuperados. Toda la zona de Pucón y Villarrica quedó aislada.

Posteriormente, el 30 de octubre de 1984, se registró una nueva erupción del tipo estromboliana -igual a la que se encuentra el día de hoy- que incluyó dos ríos de lava, pero no causó víctimas ni destrucción de bienes. Desde entonces, el cráter ha permanecido abierto, mostrando esporádicamente un pozo de lava activo en su interior.

Las crisis más importantes fueron documentadas en 2000 y 2005, cuando lava del tipo pahoehoe, pobre en gases, inundó el fondo profundo del cráter. El 2 de enero de 2010, se deslizó una enorme capa de nieve inestable que se fracturó desde la cota 2.700 y en abril y mayo de ese año, el pozo de lava muestra uno de los más altos índices de actividad en los últimos 10 años.