En 2012, la historia de la niña Qian Hongyan conmovió al mundo al superar todas las dificultades que se le presentaron, desde acudir al colegio pese a la falta de recursos económicos de su familia, el desarrollo de sus actividades diarias y hasta convertirse en campeona de natación.

Cuando tenía seis años, sufrió un trágico accidente que la hizo perder sus piernas. Pero no fue eso por lo que se dio a conocer, sino que la pequeña caminaba con una pelota de baloncesto pegado a su cuerpo, ya que no tenía recursos para una prótesis.

Años después, esa misma chica se convirtió en campeona nacional en los Juegos Paralímpicos Nacionales Chinos.

En septiembre de 2014, Qian ganó la final de 100 metros en los Juegos Paralímpicos de Yunnan. Ahora, el Centro de Rehabilitación Protésica, en Pekín, le regaló un par de prótesis para que recuperara sus piernas.