Un tribunal camboyano confirmó este miércoles en apelación la condena a cadena perpetua contra los dos principales líderes de los Jemeres Rojos aún vivos, un mensaje de no impunidad para los dirigentes actuales de países como Corea del Norte y Siria, según la ONU.

"Es un mensaje para los dirigentes del mundo entero (...) que los dirigentes son, in fine, considerados responsables de los crímenes cometidos bajo su dirección", declaró David Scheffer, enviado del secretario general de la ONU ante el tribunal especial de Phnom Penh.

Los dirigentes actuales "deberían todos tomar nota de que lo que ha ocurrido hoy en este tribunal puede alcanzarlos", cuarenta años después, añadió, mencionando Corea del Norte, Siria, Filipinas e incluso los jefes del grupo Estado Islámico (EI) que actúan en Siria o en Irak.

Los camboyanos Nuon Chea, de 90 años, y Khieu Samphan, de 85, fueron condenados a cadena perpetua en agosto de 2014 por crímenes contra la humanidad por el tribunal de Phnom Penh apadrinado por la ONU. Aseguran no haber estado al corriente de las atrocidades cometidas entre 1975 y 1979.

Dos millones de camboyanos, o sea un cuarto de la población, murieron de agotamiento, hambruna, torturas o ejecuciones.

El juez Kong Srim sostuvo que los dos hombres, allegados a Pol Pot, faltaron al respeto al tribunal con su "completa falta de consideración por el pueblo camboyano" e insistió en la gravedad de sus crímenes.

Como consecuencia, "la cadena perpetua para cada uno de los acusados es apropiada", añadió el juez ante unos 700 camboyanos que acudieron a la audiencia, la mayoría de ellos transportados en autobuses pagados por el tribunal.

Nuon Chea, el ideólogo del régimen, y Khieu Samphan, el jefe de Estado de la antigua "Kampuchea Democrática", escucharon, impasibles, la lectura del veredicto.

"Son unos monstruos y este es su destino", permanecer en la cárcel hasta el final de sus días, afirmó Chhun Leap, una camboyana de 74 años que perdió a 50 familiares bajo el régimen de los Jemeres Rojos.

- Veredicto por televisión -

Pese a la crueldad de los crímenes de los Jemeres Rojos, de los que no se ha librado ni una familia en el país, hoy en día el país quiere pasar página.

La televisión nacional retransmitió el veredicto pese a las críticas del inamovible primer ministro Hun Sen a este tribunal porque teme que la apertura de otros juicios provoque nuevos conflictos en el país.

Estados Unidos, por boca de su embajada en Phnom Penh, se ha congratulado por el veredicto y expresado su respaldo a la corte que juzga los crímenes de la "página más sombría de la Historia de Camboya".

Hasta ahora la corte, creada en 2006, condenó a tres personas, pero prevé juzgar a responsables de menor rango.

Antes de Nuon Chea y de Kieu Samphan, el tribunal condenó a cadena perpetua a Duch, apodo de Kaing Guek Eav, jefe de la cárcel de Phnom Penh S-21, donde 15.000 personas fueron torturadas antes de ser ejecutadas.

Pese a la voluntad general de pasar a otra cosa, el proceso judicial sigue su curso: Nuon Chea y Khieu Samphan están siendo también juzgados en otro juicio sobre el genocidio de comunidades minoritarias, matrimonios forzados, violaciones y crímenes cometidos en los campos de trabajo.

Tras la caída de los Jemeres Rojos se hallaron miles de fosas comunes. Este régimen de terror, de inspiración marxista, pretendía abolir el dinero y la religión.