La infanta Cristina, hermana del rey Felipe VI de España, se sentará en el banquillo de los acusados por dos delitos fiscales, en un proceso sin precedentes en España que juzgará un caso de corrupción que sacude los cimientos de la monarquía desde 2010.

Cristina será juzgada junto a su marido, Iñaki Urdangarin y el exsocio de éste, Diego Torres, acusados ambos de haber supuestamente malversado 6,1 millones de dinero público en el marco de un caso que se convirtió en uno de los paradigmas de la corrupción en España y causó indignación en un país hundido por la crisis.

La Casa Real expresó su "respeto a la independencia del poder judicial", tras conocerse este lunes la decisión del juez José Castro, de los juzgados de Palma de Mallorca.

El magistrado dictó juicio oral "contra 17 personas, entre ellas la infanta Cristina, como cooperadora necesaria en dos delitos contra la Hacienda pública" por algo más de 300.000 euros cometidos por su marido, informó este lunes el Tribunal Superior de Justicia de Baleares en un comunicado.

El juez Castro también impuso a la infanta el pago de 2,6 millones de euros como fianza para asegurar sus responsabilidades pecuniarias.

La defensa de la Infanta, el abogado Miquel Roca, tras asegurar que Cristina se encuentra "mal y sorprendida por la resolución" anunció que van a recurrir, pese a que se trate de una decisión en firme.