El alto el fuego en Yemen no ha sido renovado tras su expiración este lunes, anunció la coalición árabe dirigida por Arabia Saudí, que acusó a los rebeldes chiíes hutíes de haber violado en reiteradas ocasiones la tregua de 48 horas.

"Al mediodía (09h00 GMT) se para", declaró el general saudí Ahmed Asiri en el mismo momento en que vencía la tregua de 48 horas renovable que la coalición comenzó el sábado.

Se registraron 563 violaciones en Yemen y 163 en la frontera con Arabia Saudí, según las fuentes.

"El comunicado que anunciaba (esta tregua) indicó que habría una prórroga automática si había respeto del alto el fuego", dijo el portavoz de la coalición que apoya al presidente yemení, Abd Rabbo Mansour Hadi.

"No hubo ningún respeto, solo violaciones" de la tregua por parte de los rebeldes, afirmó.

"A nivel militar no tenemos ninguna directiva para prolongar el alto el fuego. Se ha terminado, ya está", agregó el general Ahmed Asiri.

La guerra de Yemen opone a las fuerzas progubernamentales, respaldadas por la coalición liderada por Arabia Saudí, a rebeldes chiíes hutíes, acusados de vínculos con Irán.

El conflicto comenzó durante el verano de 2014 con la progresión de los rebeldes hacia la capital, Saná, de la que se apoderaron y que siguen controlando.

Según la ONU, la guerra dejó más de 7.000 muertos y casi 37.000 heridos desde su intensificación con la intervención de la coalición en marzo de 2015.

De hecho, la nueva tregua nunca fue respetada a pesar de una bajada relativa de la violencia el domingo.

Los protagonistas de la guerra civil se acusaron mutuamente de no respetarla y cada uno denunció decenas de violaciones del alto el fuego.

A medida que se acercaba la hora de expiración de la tregua los combates se hacían más intensos.

El domingo, 15 rebeldes y nueve soldados murieron en combates en Taez y sus alrededores, en el sudoeste del país, según fuentes médicas civiles y militares.

También murieron cuatro civiles y otros 11 fueron heridos por disparos rebeldes contra los barrios de esta ciudad en manos de los leales al presidente.

El lunes, las fuerzas del presidente, Abd Rabbo Mansour Hadi, lanzaron una ofensiva contra las posiciones de los hutíes, aliados a los partidarios del expresidente Ali Abdalá Saleh, en las afueras de la ciudad.

Por otra parte, la aviación de la coalición atacó el lunes posiciones rebeldes en Nahm, al norte de Saada, y en Saada, provincia norteña de Yemen y un bastión de los hutíes, indicaron testigos.

En la provincia de Marib, al este de Saná, las fuerzas leales a Hadi anunciaron que habían rechazado un ataque rebelde en Sarwah.

La tregua iniciada el sábado tuvo lugar después del fracaso de un alto el fuego impulsado por Estados Unidos, que se había entrevistado en Omán con una delegación rebelde.

Los rebeldes habían aceptado la iniciativa del secretario de Estado estadounidense, John Kerry, que fue rechazada por el presidente yemení, Abd Rabbo Mansur Hadi, exiliado en Arabia Saudí.

Después del fracaso de la iniciativa de Kerry, los combates se intensificaron en todos los frentes de esta guerra que desgarra al país desde hace casi 20 meses.