La princesa de Cambridge, hija de los duques de Cambridge, William y Kate, es la cuarta en la línea de sucesión a la corona de Reino Unido, y el segundo hijo de William y Kate. Aunque todos los movimientos de la nueva bebé real británica serán vistos por todo el mundo con una lupa, la pareja real intentará criar a su hija con el mayor sentido posible de normalidad.  

Publinews Internacional conversó con Antoine Michelland, reportero de la revista “Point de Vue”, semanario especializado en la vida de la realeza y la sociedad.

“Los duques de Cambridge siempre han tenido claro que quieren criar a sus hijos de la manera más normal posible, considerando que ellos tendrán la atención constante de los medios de comunicación”, explica el experto. “Algún día, eventualmente, su hermano será rey, y ella es la primera princesa nacida como sucesora del trono desde la Princesa Anne, en 1950, así que su vida llamará mucho la atención. La bebé real representa una nueva esperanza”, añade.

Acerca de los duques, Michelland asegura que serán buenos padres. “Kate y William son papás que se involucrarán en las vidas de sus hijos. Los padres de Kate estuvieron muy cerca de ella cuando era pequeña. Esto es algo que ella recuerda y quiere reproducir con sus propios niños”, expresa el periodista.

“William ama el espíritu y la cercanía familiar que encontró en sus suegros. Una vez, él fue el centro de la atención de sus papás, pero Carlos y Diana no se llevaron bien entre ellos y la familia sufrió de la tensión del matrimonio. Crear una familia unida y cercana es algo que Kate y Will llevan en el corazón”.