Una jueza de Ohio le fijó el viernes una fianza de 500.000 dólares a una madre acusada de decapitar a su hija de tres meses de edad.

La fianza fue fijada para Deasia Watkins, quien está en la cárcel luego de ser acusada de homicidio agravado después de que su hija fue encontrada decapitada el lunes en la barra de la cocina en la casa de una tía en Cincinnati que estaba cuidando a la bebé.

Watkins, que compareció esposada, no habló en la audiencia del viernes en la corte municipal del condado de Hamilton. La jueza Melissa Powers también ordenó que Watkins comparezca el 26 de marzo ante un jurado de investigación, que decidirá sobre cualquier acusación.

Los documentos de la corte no listaban nombres de algún abogado de Watkins, que estaba hospitalizada desde su arresto el lunes. Desde entonces, fue trasladada a la cárcel del condado.

Watkins era considerada una amenaza para su hija y "se comportaba alocadamente" y hablando de demonios cuando un juez de menores ordenó en marzo que la bebé fuese colocada bajo la custodia del condado de Hamilton, de acuerdo con documentos de la corte. Los trabajadores sociales después colocaron a la niña bajo el cuidado temporal de una tía, que según las autoridades estaba advertida de que mantuviera a la madre lejos de la pequeña, a no ser que los trabajadores sociales estuvieran presentes.

En respuesta a una llamada al número de urgencias 911, los policías encontraron el lunes a la bebé, decapitada y apuñalada varias veces con un cuchillo grande de chef. La pequeña también tenía un brazo fracturado y el cuchillo fue dejado sobre una de sus manos, dijeron las autoridades.

La policía encontró a Watkins en una cama, cubierta de sangre. El fiscal del condado Joe Deters dijo el martes que Watkins parecía estar sufriendo "problemas mentales graves".