En su intento por tocar al Papa, dos feligreses lo jalaron cuando estaba saludando a jóvenes con capacidades especiales que acudieron al evento en el estadio “José María Morelos y Pavón" en Morelia. Francisco no pudo disimular su molestia y emitió un regaño.

El primer incidente se dio después de que el pontífice terminó el acto con jóvenes y se acercó a una de las vallas a saludar. Ahí, una mujer estiró el brazo y lo jaló provocando que Francisco se tambaleara cuando estaba dando la mano a menores que se encontraban en silla de ruedas.

El segundo percance, que desató el mayor enojo de Jorge Mario Bergoglio, fue cuando una persona lo jaló más fuerte provocando que el Papa quedara encima de un chico que estaba en silla de ruedas.

Molesto, gritó con los ojos muy abiertos y la cara enrojecida “¡no seas egoísta, no seas egoísta!, no me jalonees”, mientras su personal de seguridad estiraba las manos para tratar de calmar a los fieles.

Aún con los percances el jefe del Estado Vaticano continuó saludando a otros jóvenes y regalando rosarios. Pero una vez que abordó el papamóvil aún lucía molesto y agitaba las manos.