Esta es una norma que alguien como Bear Grylls debería incluir en sus manuales de sobrevivencia: cuando pesques algo no lo pongas en los dientes o te ahogarás luego de mucho sufrimiento.

Esto lo ejemplifica un adolescente de 16 años de Bangladesh, que pescó una anguila. Esta seguía contorsionándose en sus dientes y de pronto, se deslizó hasta su tráquea. El joven, de inmediato, corrió de regreso a su casa y su familia trató de sacarlo, pero este solo se deslizó más abajo, causándole problemas para respirar. Duró con el pez cinco horas.

Por eso tuvieron que operarlo y sacarle la anguila con pinzas. Ya estaba muerta, informó el tabloide Daily Mirror.

En la galería, insectos que se han metido dentro de los humanos. Para leer la información, hagan click en "ampliar galería" y luego en "mostrar texto".