Más de 500 personas participaron este domingo en una ceremonia, organizada por el ayuntamiento de Jerusalén, en homenaje a las 17 víctimas de los atentados perpetrados esta semana en París por yihadistas.

Frente a una pantalla con el lema "Jerusalén es Charlie", los presentes en la sala del consejo de la municipalidad guardaron un minuto de silencio, mientras portaban carteles con lemas como "Yo soy Charlie" o "Yo soy un judío francés".

"A todos nos afecta este terrorismo (...) Hoy, todos somos judíos de Francia. Hoy, Jerusalén es Charlie", dijo el alcalde de la ciudad, Nir Barkat.

El gran rabino de Jerusalén, Shlomo Amar, recitó una oración en memoria de las víctimas, entre ellas cuatro judíos asesinados en una tienda de comida kósher.

"La movilización por Charlie deja un sabor amargo, ya que nos habíamos sentido muy solos" tras los atentados contra una escuela judía de la ciudad francesa de Toulouse de 2012, que había dejado cuatro víctimas, declaró Pierre Besnainou, antiguo líder de la comunidad judía en Francia que migró recientemente a Israel.

El diputado Yoni Chetboun, presidente del lobby francófono del parlamento israelí, indicó por su parte a la AFP que pidió al primer ministro Benjamin Netanyahu la puesta en marcha de "un programa de ayuda de emergencia a los judíos de Francia", que deseen instalarse en Israel.