El Estado Islámico encontró la manera de recompensar a sus combatientes heridos o mutilados en Siria.

Como parte de un “botín de guerra” decenas de militantes reciben esclavas sexuales.

Muchas de ellas son obligadas a casarse con estos militantes que debido a su condición normalmente son rechazados, de acuerdo con el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Alrededor del mundo se sabe que ISIS tiene grupos de esclavas sexuales que en su mayoría son yazidis capturadas. Estas mujeres son violadas y vendidas a un sin número de militantes.

Distintas atrocidades se han documentado contra todas las mujeres que el grupo terroristas mantiene cautivas, la mayor parte de la información se ha obtenido de aquellas que logran escapar, informó "The International Bussines Time".