Después de 45 tweets, el integrante de ISIS Abu Abdul-Rahman (también conocido como Mark Taylor) se dio cuenta de que tenía activada la función de geolocalización, con la cual cada una de sus publicaciones mostraba vía GPS en dónde fue realizada.

El hombre originario de Nueva Zelanda partió hacia Siria en mayo de 2012 para luchar junto a Estado Islámico. Abu Abdul-Rahman solía ser bastante activo en redes sociales, hasta que su cuenta de Twitter fue eliminada después del incidente; según la revista TIME.

Esta no es la primera vez que la geolocalización trae problemas a una persona. El 31 de julio de 2014 se dio a conocer la historia de un soldado ruso que publicó selfies en su cuenta de Instagram, desde Ucrania. El gobierno de Vladimir Putin negó en todo momento que hubiera enviado a soldados rusos a la nación ucraniana.