Sunnona Marie Hink no quería robar ni mucho menos atacar a los dueños de la casa en la que irrumpió, en el pueblo de Casper (Wyoming, Estados Unidos). Quería solo decirle a la señora residente en el hogar que la amaba. Luego de declararle sus intenciones, simplemente la abrazó y se fue cuando el marido de esta entró en lel inmueble.

Claro, Sunnona, antes de encontrar al "amor de su vida", decidió entrar a la casa como si nada a beber whiskey. Allí encontró a la mujer, que llegaba de sacar la basura de su vivienda. Ella le dijo que se fuera, a lo que la intrusa respondió con delirantes muestras de afecto, informó el portal Trib.com.

La mujer fue arrestada cuando se le halló caminando por el vecindario. Tiene cargos por intoxicarse públicamente y por daños a propiedad privada.