Tras presentar el informe Krueger y sus conclusiones, el juez que llevó la quiebra de Detroit, Estados Unidos insistió en la necesidad de que el capítulo 9 de quiebra federal aplique a Puerto Rico.

En medio de la presentación del informe realizado por varios execonomistas del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezado por la exdirectora del ente, Anne Krueger, el secretario de la Gobernación, Víctor Suárez, invitó a los distintos sectores del país a que se unan y participen de las diversas reuniones que se darán a partir de hoy con el Ejecutivo para atender la difícil situación fiscal.

"Esta es la crisis más difícil que hemos vivido en los últimos años, por eso la importancia de convocar a los diversos sectores del Gobierno para tener un primer encuentro de muchos que vamos a tener de hoy en adelante para atender la difícil situación fiscal", expresó Suárez al dar comienzo a la reunión convocada por el gobernador Alejandro García Padilla para presentar el "informe Krueger", que insiste en que Puerto Rico está insolvente, debe reestructurar su deuda y tendrá que aplicar complicadas reformas en diversos sectores.

"Si no hay un consenso de país, es muy difícil que estas reformas que se tienen que dar ocurran. Es tiempo de que cada sector eche a un lado los intereses particulares y empecemos a pensar en Puerto Rico primero", manifestó Suárez al concluir la presentación del informe, que costó 400 mil dólares.

Entre las conclusiones del informe, presentado en el foro por la propia Krueger, se destaca que la magnitud de la deuda es mayor a la que se pensaba, ya que esta evalúa al Gobierno como un todo que no solo cuenta las deudas del fondo general, sino a las de las corporaciones públicas.

"Nos establece claramente que si seguimos atendiendo el lado fiscal en 10 años vamos a duplicar la deuda de 70 mil millones de dólares a 140 mil millones", dijo Suárez sobre otra de las conclusiones del informe, que insiste en la necesidad de una reestructuración de la deuda pública junto con reformas estructurales, sobre todo en los aspectos laborales, para lograr un crecimiento económico. 

Además, insiste en la necesidad de volver a tener credibilidad institucional para lograr un acuerdo con los acreedores. 

"Puerto Rico, como dijo Krueger, está insolvente. Debe más de 100 mil millones de dólares a sus acreedores, incluyendo 30 mil millones en deudas de pensiones y quizás más. Ya no puede pagar sus deudas próximas a vencer. Pronto se quedara sin dinero para operar y pagarle a sus empleados, y sus residentes y comercios sufrirán porque el Gobierno tendrá que reducir servicios esenciales", expresó, por su parte, el juez federal Steven Rhodes, quien llevó el proceso de quiebra en Detroit y es actualmente asesor del Gobierno en estos temas.