Un grupo de migrantes prendió fuego al campo de refugiados de Moria, en la isla de Lesbos, después de que una mujer y un niño murieran por la explosión accidental de un cilindro de gas para cocinar, informó la policía local.

La policía indicó que la explosión se produjo mientras una mujer de 66 años estaba cocinando. La deflagración le provocó la muerte y también tocó mortalmente a un niño de seis años que estaba en la entrada de la tienda.

La madre del menor fallecido y otro de sus hijos también fueron alcanzados por el fuego y fueron hospitalizados con heridas graves.

Tras el incidente, en un acto de desesperación, varios migrantes iniciaron los disturbios que terminaron con un incendio que, según la policía, provocó daños considerables.

Los enfrentamientos posteriores entre la policía y los migrantes provocaron heridas leves a seis refugiados.

En varios campamentos en las islas griegas se han registrado incidentes similares.

Después de que la Unión Europea firmó un acuerdo para intentar frenar el flujo de refugiados, se estima que unas 16.000 personas quedaron bloqueadas en las islas del mar Egeo, donde solo hay capacidad para asistir a unas 7.500 personas.

En Moria, específicamente, hay 5.000 personas atestadas en un lugar con capacidad para recibir 3.500.

Varias partes del campamento resultaron gravemente dañadas en un siniestro ocurrido en septiembre, que obligó a desplazar durante dos días a los migrantes allí alojados.