China afronta desde este jueves su peor ola de frío en 30 años, con las escuelas cerradas y supermercados "asaltados" por miles de clientes ansiosos por hacerse con comida.

En la localidad de Yakeshi, en Mongolia interior (norte), se registraba una temperatura de -28°C el jueves por la tarde. El termómetro marcaba -19°C en Harbin, capital de la provincia de Heilongjiang (noreste) y de -17°C en Changchun, en la provincia vecina de Jilin.

"Me he puesto toda la ropa, ¡y todavía tengo frío!", declaró a la televisión un habitante de Altai, en la región de Xinjiang (oeste), donde las temperaturas bajaron a -26°C.

"El viento es muy fuerte, y cuando sopla me quema la cara, es horrible", añade.

El Centro Nacional Meteorológico prevé una caída suplementaria de la temperatura en diez grados en buena parte de China durante los cuatro próximos días, según un comunicado publicado en su portal web.