Cientos de miles de brasileños protestaron este domingo en varias ciudades de aquel país, contra la presidenta Dilma Rousseff, ante el escándalo de corrupción y crecientes problemas económicos.

Según cálculos de la policía militar se reunieron un millón personas en São Paulo, 45 mil en Brasilia, 24 mil en Belo Horizonte y 15 mil en Río de Janeiro.

Recordemos que la petrolera estatal Petrobras está en medio de un escándalo de sobornos que provocó investigaciones contra los gobernadores de Río y Acre además de 47 políticos, en su mayoría de grupos aliados al gobierno o miembros del Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff. Además la economía brasileña enfrenta problemas como una inflación que llegó a 7,7% (el mayor nivel en una década), desequilibrios fiscales y un aumento del dólar frente al real superior a 20% en lo que va del año.

Pese a que los manifestantes comparten el rechazo al gobierno y exigen el fin de la corrupción, según informa BBC, las diferencias entre ellos son notorias. Y es que algunos reclaman abiertamente una "intervención militar" que saque a los políticos del poder, otros piden promover la salida de Rousseff y otros rechazan hasta la idea de destituir a una presidenta que fue reelecta en octubre.

Por su parte Dilma Rousseff se encontraba en la residencia oficial de la Presidencia en Brasilia, donde se reunió con su ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, para evaluar la evolución de las protestas. Según medios locales, la mandataria prepara un paquete de medidas anticorrupción que espera enviar al Congreso en los próximos días.