La historia de Prince Johnson, de 60 años, ha hecho que la justicia de Estados Unidos resuelva un fallo "histórico".

Cuando tenía 16 años, el hombre de Miami, Estados Unidos, fue acusado de asaltar y asesinar a Marta Roman, la esposa de un vendedor de helados. Por estos hechos fue detenido y sentenciado a cadena perpetua, aunque en aquél momento pedían la pena de muerte para él.

A pesar de ser un menor de edad, fue castigado como un adulto. Pasó 44 años en prisión hasta que el pasado viernes, el juez Richard Hersch de la Corte de Miami-Dade, ordenó su liberación. Johnson fue acusado de asesinato en primer grado cuando se compararon sus huellas digitales con las encontradas en el arma.

Sin embargo, las huellas no pertenecían a él, sino a otra persona quien asesinó a Roman. "No sé que sucedió en aquél momento", explicó Ed Griffith, vocero de la Corte: "Lo único que sé es que tenemos que hacer lo correcto".

"Se perdió toda su vida", comentó Olive Coley Johnson, hermana del hombre liberado, quien se mostró agradecida con su liberación.