Un hombre de Praga, Republica Checa, decidió esconderse en un estableciemiento hasta que cerrara solo para poder robar.

Sin embargo, el delincuente de 38 años no identificado, no deseaba vaciar la caja registradora si no que  prefería deseaba un botín diferente.

El delincuente esperó que el personal se fuera para comer ganso asado, pato, un paquete de semillas de amapola, beber algunas botellas de vino y cervezas.

De acuerdo con el portal de noticias “iDNES” se estima que el gasto generado por el sospechoso fue de 795 dólares.

Pero no se salió con la suya: antes de que pudiera escapar,  el hombre fue encontrado por el personal del lugar y reportado a las autoridades.

Luego de ser arrestado se le acusó de robo y daños a la propiedad.