Leonardo Espinal, de 49 años de edad, pasará las próximas dos décadas bajo la sombra después de haber sido sentenciado por el atroz acto de asesinar a su propio hijo de cinco años de edad, en el Bronx, Nueva York.

Y es que Espinal se declaró culpable de haber puesto veneno para ratas en una pizza y dársela a comer a sus hijos Steward Espinal, de 5 años, y Mia Espinal, de siete, en noviembre de 2012; esto como venganza por una pelea que tuvo con su ex esposa Rosaura Abreu.

La niña de siete años pudo vomitar lo ingerido, mientras que el niño falleció horas más tarde a consecuencia del veneno; según información del diario New York Daily News.