Hillary Clinton, prometió no sólo apoyaría la reforma migratoria y protegería las políticas de deportación presentadas por el presidente Barack Obama, si no que si es elegida como presidenta, el próximo año las ampliará.

"Si el Congreso continúa negándose a actuar, como presidente, yo haría todo lo posible bajo la ley para ir aún mas lejos”, dijo la candidata demócrata del 2016, después de asistir a la secundaria Rancho High School de las Vegas, donde diez de cada siete alumnos son hispanos.

Las declaraciones de Clinton eran más detalladas de lo que la mayoría de los activistas de inmigración esperaban. Ella argumentó que va a inclinarse a la inmigración, además de que lo utilizará como un ataque a los candidatos republicanos hacia la presidencia que han desistido de la cuestión.

También la aspirante demócrata respaldó la creación de una nueva vía para que 11 millones de indocumentados que podrían ser deportados, accedan a la ciudadanía estadounidense, informó el periódico estadounidense Huffington Post.

En el 2008 Nevada demostró su preferencia por la demócrata sobre Obama. Ocho años después, Clinton ha elegido Nevada para hacer su tercera parada en campaña, reconociendo la importancia del voto hispano.