Dos fosas comunes con los cadáveres de 18 miembros de la minoría yazidí, blanco de los ataques del grupo Estado Islámico (EI), fueron descubiertas en el norte de Irak, anunció este domingo un responsable local.

Las dos fosas comunes se hallaban en el pueblo de Um al Shababik, en la región de Sinjar, entre Mosul y la frontera siria, declaró el alcalde de Sinjar. En cada fosa, distantes de 150 metros, había nueve cuerpos.

Según el responsable, el hallazgo eleva a 29 el número de fosas comunes encontradas desde que las fuerzas antiyihadistas retomaron el año pasado la ciudad de Sinjar, donde se concentra la minoría kurdohablante yazidí.

Al menos 1.600 cadáveres están enterrados en esas fosas, asegura el alcalde.

Los yazidíes, que profesan una religión monoteísta preislámica, son considerados como herejes por EI, que ejecuta a sus hombres y convierte a sus mujeres en esclavas sexuales.

En marzo de 2015, la ONU calificó los ataques de EI contra los yazidíes en Irak de "intento de genocidio" y reclamó la intervención de la Corte Penal Internacional (CPI).

Según los líderes de esta minoría, hasta 3.000 mujeres yazidíes estarían actualmente en manos de los yihadistas.